
UNA DEDICATORIA, UN COLLAGE, UNA PARÁFRASIS UN PLAGIO Y MIL INCONSECUENCIAS.
Publicado por: Jubeis Díaz - viernes, julio 01, 2011

TRATADO SOBRE LA LIBERTAD II
Publicado por: Jubeis Díaz - jueves, mayo 05, 2011

ESTANDO
Publicado por: Jubeis Díaz - sábado, enero 15, 2011
Ausente estoy ausente,
ausente del dolor de tus miradas lejos,
ausente de tus labios pidiendo a otras,
ausente de tus pensamientos en otras mentes.
Presente estoy en tu olvido,
presente en tu descuido,
presente en estas líneas
que ya mas nunca serán para ti.
Ausente de mi misma,
mañana abordaré un avión,
avión que amanecerá
en la frente de otro amor.

¿Acaso es otro amor?
¿O es el amor?
Amor del que te disfrazastes
amor que nunca añoraste.
Besos abrazan al amor,
besos que desearon abrazarte a ti,
besos que ya no son tuyos,
besos que nunca supiste tuyos.
Besos que daré a otro,
besos que desea otro.
Ausente, siempre estuviste ausente,
para los ojos presente,
para el alma ausente.
Ausente estaré de ti.
ausente estarás mi,
ausente estarás de mis pasos
ausente estás de mis manos.
Ausente de ti,
presente en el otro,
eso es lo que le toca
a los viajeros fuera
de una mar loca.
Naranja
Y pensar que me fuí...
Publicado por: Jubeis Díaz - jueves, enero 13, 2011
"La extraña y vaga sensación de extrañarte sin ansiedad o nostalgia. Como se extraña un sabor desconocido o una frase escrita en la arena que el viento ha ido borrando." Medina, E.
Que en tales tiempos pretendí quedarme en tu orilla, aunque tu brazo siempre mantuvo la distancia.
Tal día comencé a unir la vida, o los pedazos que la hacian vida y noté que estabas allí, tu, toda tu, ausente y presente, distante y cercana.
Ahora vivo la ausencia de tu muerte, de
este espacio que fué tuyo, de esta cama donde solía soñarte, de estos besos que no alcancé a darte y que yo mismo decidí quitarte.Hoy soñaré con otro día, un día frio, un día caliente.
Hoy soñaré que eres feliz, sin anclarte a mi, que saliste sin mi y que ya no tengo tu brazo recordandome que no eras para mi.
Sola y sin nadie, sola y con ella misma, solo tocó quedarme, solo elegí estar, por que aunque contigo, solo siempre me tocó amar.
Ramses
DEBERIA...
Publicado por: Jubeis Díaz - domingo, diciembre 26, 2010
"Tu única obligación en cualquier período vital consiste en ser fiel a ti mismo." Richard Bach
- Debería aprender inglés y no tengo la intencion de hacerlo.
- Debería irme de casa pero no lo haré.
- Debería dejar de ir a la iglesia, pero la Iglesia no tiene puertas.
- Debería hacer la dieta del tomate, pero me operaré.
- Debería organizar mi cuarto, pero pagaré a quien esté dispuesto a hacerlo.
- Debería hacer algunas llamadas.
- Debería ignorar a algunos.
- Debería dejar de ver telenovelas.
- Debería ir al psicólogo.
- Debería evitar las discusiones.
- Debería comprar un libro de Gramática Española Actualizado.
- Debería irme a la Nevera.
- Debería abrazarte menos.
- Debería alzar el vuelo.
- Debería escribirte esto.
- Debería borrarlo también.
- Debería no intentar amarte.
- Debería no extrañarte.
- Debería robarte la calma.
- Debería confesarte mis secretos.
- Debería lanzarte al océano.
- Debería quitarte mi mano.
- Debería dejarte sano.
- Debería volver al futuro, pero aún me encuentro en ti, pasado.
- Debería vivir el presente, por lo pronto me libraré de ti y te quitaré de mi mente.
Naranja Roja
A MIS DIEZ ABANDONADOS
Publicado por: Jubeis Díaz - martes, noviembre 30, 2010
Abandoné a mis abandonados porque ellos me abandonaron primero.
Me quede esperando que volvieran y nunca regresaron.
Los abandoné por abandonarme, y pensar que quedándome no resolvía nada,
pues ellos al abandonarme se alejaron aún más de la bancada.
No sé por que decidieron abandonarme, ignoro sus motivos.
Sé por que me dejaron, pero esas razones les va mejor en el olvido.
Me duele su abandono y su despedida, pero yo no haré nada por acercarme a ustedes en lo que resta de mis días.
Unos se fueron sin avisarme, otros se fueron con previo aviso.
Unos se fueron concientes de su partida, otros se insensibilizaron ante tal lejanía.
Unos me explicaron sus razones, otros optaron por creer en mi buena fe.
Unos olvidaron lo que duele sentirse solo una y otra vez.
Unos se fueron por amor, otros por desamor,
otros lucharon en vano contra el tiempo que rensuena en sus oídos con voz de tenor.
Unos olvidaron que los amaba, otros se fueron por que los amé,
total igual da el sol en el trópico una y otra vez.

Unos probaron mis besos, otros decidieron no probar,
otros lejos del manjar se dedicaron a desear.
Me quedo con mi soledad escogida, esa que disfruto a medio día,
esa que me recuerda en las mañanas lo rico que es amanecer entre sábanas.
Me quedo con mi soledad escogida, que me arrulla cuando se acaba el día,
me susurra al oído que pronto vendrá su alter ego para hacer vigia.
Me quedo con mi soledad impuesta, que me duele en los huesos,
que me empaña la ventana, que silencia los buenos momentos.
Me quedo con mi soledad impuesta, siempre mejor que la hipocresia,
siempre mejor que tenerlos conmigo como un holograma, como una idea ida.
PARA MI INCONFORMISTA
Publicado por: Jubeis Díaz - sábado, noviembre 27, 2010
El inconformista visto por Morelli, en una nota sujeta con un alfiler de gancho a una cuenta de lavandería: «Aceptación del guijarro y de Beta del Centauro, de lo puro-por-anodino a lo puro-por-desmesura. Este hombre se mueve en las frecuencias más bajas y las más altas, desdeñando deliberadamente las intermedias, es decir la zona corriente de la aglomeración espiritual humana. Incapaz de liquidar la circunstancia, trata de darle la espalda; inepto para sumarse a quienes luchan por liquidarla, pues cree que esa liquidación será una mera sustitución por otra igualmente parcial e intolerable, se aleja encogiéndose de hombros. Para sus amigos, el hecho de que encuentre su contento en lo nimio, en lo pueril, en un pedazo de piolín o en un solo de Stan Getz, indica un lamentable empobrecimiento; no saben que también está el otro extremo, los arrimos a una suma que se rehusa y se va ahilando y escondiendo, pero que la cacería no tiene fin y que no acabará ni siquiera con la muerte de ese hombre, porque su muerte no será la muerte de la zona intermedia, de las frecuencias que se escuchan con los oídos que escuchan la marcha fúnebre de Sigfrido.»
Quizá para corregir el tono exaltado de esa nota, un papel amarillo garabateado con lápiz: «Guijarro y estrella: imágenes absurdas. Pero el comercio íntimo con los cantos rodados acerca a veces a un pasaje; entre la mano y el guijarro vibra un acorde fuera del tiempo. Fulgurante... (palabra ilegible)... de que también eso es Beta del Centauro; los nombres y las magnitudes ceden, se disuelven, dejan de ser lo que la ciencia pre
tende que sean. Y así se está en algo que puramente es (¿qué?, ¿qué?): una mano que tiembla envolviendo una piedra trasparente que también tiembla.» (Más abajo, con tinta: «No se trata de panteísmo, ilusión deliciosa, caída hacia arriba en un cielo incendiado al borde del mar.»)
En otra parte, esta aclaración: «Hablar de frecuencias bajas y altas es ceder una vez más a los idola fori y al lenguaje científico, ilusión de Occidente. Para mi inconformista, fabricar alegremente un barrilete y remontarlo para alegría de los chicos presentes no representa una ocupación menor (bajo con respecto a alto, poco con respecto a mucho, etc.), sino una coincidencia con elementos puros, y de ahí una momentánea armonía, una satisfacción que lo ayuda a sobrellevar el resto. De la misma manera los momentos de extrañamiento, de enajenación dichosa que lo precipitan a brevísimos tactos de algo que podría ser su paraíso, no representan para él una experiencia más alta que el hecho de fabricar el barrilete; es como un fin, pero no por encima o más allá. Y tampoco es un fin entendido temporalmente, una accesión en la que culmina un proceso de despojamiento enriquecedor; le puede ocurrir sentado en el WC, y sobre todo le ocurre entre muslos de mujeres, entre nubes de humo y a la mitad de lecturas habitualmente poco cotizadas por los cultos rotograbados del domingo.»
»En un plano de hechos cotidianos, la actitud de mi inconformista se traduce por su rechazo de todo lo que huele a idea recibida, a tradición, a estructura gregaria basada en el miedo y en las ventajas falsamente recíprocas. Podría ser Robinson sin mayor esfuerzo. No es misántropo, pero sólo acepta de hombres y mujeres la parte que no ha sido plastificada por la superestructura social; él mismo tiene medio cuerpo metido en el molde y lo sabe, pero ese saber es activo y no la resignación del que marca el paso. Con su mano libre se abofetea la cara la mayor parte del día, y en los momentos libres abofetea la de los demás, que se lo retribuyen por triplicado. Ocupa así su tiempo con líos monstruosos que abarcan amantes, amigos, acreedores y funcionarios, y en los pocos ratos que le quedan libres hace de su libertad un uso que asombra a los demás y que acaba siempre en pequeñas catástrofes irrisorias, a la medida de él y de sus ambiciones realizables; otra libertad más secreta y evasiva lo trabaja, pero solamente él (y eso apenas) podría dar cuenta de sus juegos.»