A PROPÓSITO DE SEPTIEMBRE I

Aprendamos a gobernar el orgullo de ser jóvenes. Un día no lo seremos y necesitaremos, más que nunca, a los amigos." Carlos Fuentes.



A propósito de septiembre, una vez más dedico una entrada a la amistad, esa cuestión extraña que me ha permitido navegar en el barco de las víctimas y de los victimarios en espacios diferentes y también, al mismo tiempo. Hoy a mis amigos del presente, del pasado y del futuro les dedico estas cortas, muy inspiradas y poco académicas letras. 
A los del pasado, que hoy no se encuentran, pero que aún  Broca y Wernicke conservan intacto ese código que construimos, y que viene a ser ahora como los tomates o los champiñones secos que requieren de previa hidratación para su consumo....
A los del presente, que en medio de Broca y Wernicke, con auspicio de la neocorteza y cargados por la presión del sistema límbico, hemos logrado labrar un camino juntos...
A los del futuro, quienes considero que debe haber una cuestión metagenética que nos predispone a la amistad...
A aquellos quienes les fallé, a los que me fallaron, a quienes su inconsciente, consciente, lengua o corazón les impulsa a la lejanía, a los que poco toleran la diferencia, a los que no me dejaron ser su neocorteza, a quienes no permití que me enseñaran, aquellos que no soportaron verme envuelta con alguien más... a todos ellos les hago un llamado, a todos ellos, les dedico hoy estas letras a propósito de septiembre.

PARALELISMO I

A mis ex


Dados los últimos acontecimientos, he decido publicar un fragmento de "Sobre la lectura" de Estanislao Zuleta, quien expone en forma asertiva y sin rodeos la importancia de los buenos procesos lectores. Los invito a realizar una lectura reflexiva de las siguientes letras, haciendo un paralelo con la vida y las situaciones que esta nos presenta; de la misma forma que leemos y comprendemos un texto, leemos y comprendemos al otro, a nosotros mismos, a Dios y al sinnúmero de situaciones a las que estamos expuestos a diario. Me imagino, que deben ser las mismas neuronas las que se encargan de la comprensión en  todos sus aspectos. 

 Hace algunos días debatí con el pastor de la iglesia a la cual asistía y en medio la impotencia que me producía el darme cuanta que no me comprendía, llamé su atención y le dije: no estamos hablando el mismo código, ignorando que la cuestión es más compleja. Ahora que recuerdo a Zuleta, entiendo que nunca vamos a tener el mismo código, que se trata de una competencia  superior. Me pasa similar con los profesores, los amigos, los que están de más, los que se fueron porque nunca estuvieron, los que han regresado porque nunca se han ido, a esos, para ellos,  y para mi misma que nunca llegaré a tener con nadie un código común, estas hermosas palabras: 



"Cuando uno aborda el texto, cualquier que sea, desde que se trate de una escritura en el sentido propio del término, es decir, en el sentido de una creación, no de una habladuría, como dice Heidegger (por que las habladurías también se pueden escribir, eso es lo que hacen todos los días ios periodistas, escribir habladurías) cuando se trata, de una escritura en el sentido fuerte del término entonces no hay ningún código común previo, pues el texto produce su propio código, le asigna su valor; ese es un punto importantísimo en la teoría de la lectura...

Tenemos que descifrar el código de la manera como esa escritura lo revele. La literatura como la filosofía imponen un código que hay que definir y el texto lo define; cada término se define por las relaciones necesarias que tiene con los otros términos.

Si nosotros no llegamos a definir qué significa para Kafka el alimento, entonces nunca podremos entender La metamorfosis, “Las investigaciones de un perro”, “El artista del hambre”, nunca los podremos leer; cuando nosotros vemos que alimento significa para Kafka motivos para vivir y que la falta de apetito significa falta de motivos para vivir y para luchar, entonces se nos va esclareciendo la cosa. Pero, al comienzo no tenemos un código común, ese es el problema de toda lectura seria, y ahora, ustedes pueden coger cualquier texto que sea verdaderamente una escritura, si no le logran dar una determinada asignación a cada una de las manifestaciones del autor, sino que le dan la que rige en la ideología dominante, no cogen nada. Por ejemplo, no cogen nada del Quijote si entienden por locura una oposición a la razón, no cogen ni una palabra, porque precisamente la maniobra de Cervantes es poner en boca de Don Quijote los pensamientos más razonables, su mensaje más íntimo y fundamental, su mensaje histórico, y no es por equivocación que a veces delira y a veces dice los pensamientos más cuerdos. Ustedes encuentran en el Quijote los textos más alarmantemente locos; en boca de Don Quijote también encuentran la parodia más maligna y los textos más razonables:
“Dichosa edad y siglos dichosos aquellos a quien los antiguos...”. Ahí está Don Quijote hablando de la locura. En cierto sentido es la locura en el sentido de la inadaptación, es la sabiduría en el sentido de la inadaptación. El Quijote es el hombre tardío, el hombre que ha fracasado en todo durante la vida, que no ha sido más que un fracaso y que no resigna a la vida cotidiana y prefiere salir y salir quiere decir muchas cosas; nacer, enloquecerse, desadaptarse, aventurarse, entonces Cervantes construye todo el comienzo del Quijote, con la imagen del hombre cotidiano, por parejas de oposición, una cosa verdaderamente extraordinaria, una estructura musical, todo está en parejas de oposición: “Y tenía en su casa un ama que no pasaba de los cuarenta y una sobrina que no llegaba a los veinte, y se pasaba las noches de claro en claro y los días de turbio en turbio leyendo libros de caballería” -todo cae en oposiciones- “hasta que cayó en la más extravagante idea que hubiese dado loco alguno y fue que parecióle convenible y necesario, así como para el aumento de su honra como para el servicio de su república hacerse caballero andante” y culmina ahí, eso es música. Pero el Quijote es eso, un hombre que se iba a morir allí, en una haciendita, con un caballito, con un perrito, con una sobrina y una ama; ya tiene 50 años y no ha pasado nada, y Cervantes tiene 50 años y está en la cárcel y no ha pasado nada, y ha fracasado en todo* y de pronto sale y ese salir es un nacimiento y sale Cervantes y sale Don Quijote, esa maravilla, el hombre con 50 años'de fracasos se niega a que su vida termine en una muerte solitaria, en una vida cotidiana apagada y prefiere la locura a la cotidianidad, pero eso no lo dice Cervantes, eso lo tenemos que construir los lectores al ir construyendo el código."

Ahí les dejo. 


UNA DEDICATORIA, UN COLLAGE, UNA PARÁFRASIS UN PLAGIO Y MIL INCONSECUENCIAS.


"Con su mano libre se abofetea la cara la mayor parte del día, y en momentos libres abofetea la de los demás que se lo retribuyen triplicado. Ocupa así su tiempo con líos monstruosos que abarcan amantes, amigos, acreedores y funcionarios, y en los pocos ratos que le quedan libres hace de su libertad un uso que asombra a los demás y que acaba siempre en pequeñas catástrofes irrisorias, a la medida de él, y de sus ambiciones realizables; otra libertad más secreta y evasiva lo trabaja, pero solamente él podría dar cuenta de sus juegos."
Termino los días pensando el en tiempo, ahora sí hay tiempo, demasiado tiempo, demasiados insomnios, demasiadas noches con las mismas pesadillas y las mismas sombras. Mantengo aún la tendencia fácil y natural, de preguntarme para qué me sirve el tiempo ahora, para que esta meditación tardía, atrasada, anacrónica, inútil. Concluyo entonces, que sin embargo sirve. Pienso que la única ventaja de este tiempo baldío es la posibilidad de madurar, de ir conociendo los propios límites, las propias debilidades y fortalezas, de ir acercándose a la verdad sobre sí mismo, y no hacerse ilusiones acerca de objetivos que uno nunca podría lograr, y en cambio aprontar el ánimo, preparar la actitud, entrenar la paciencia para conseguir lo que algún día si puede estar al alcance. Todo está a mi alcance. A tal punto se atina, en estas peculiarísimas condiciones, a ahondar en el análisis, que me atrevo a confesar algo: si bien no puedo hacer un plan quincenal de mis pesadillas, sí puedo soñar despierto y por capítulos. Y así voy desgranando, desmenuzando, lo que quise y lo que quiero, lo que hice y lo que haré. Porque algún día podré volver a hacer cosas. Algún día abandonaré este raro exilio y me reintegraré al mundo, ¿no? Y seré alguien distinto, creo incluso que alguien mejor, pero nunca el enemigo del que fui o el que soy, sino más bien el complementario. No me he dejado vencer así no más, solo o acompañado organizo mi campaña anticlausura, escribo cartas, considerando simultáneamente al destinatario y al censor. Pero uno de los matices mas destacables y positivos de esa campaña es justamente el hacerme promesas, el darme esperanzas (no las increíbles y triunfalistas, sino las austeras y verosímiles), el imaginar que abro la puerta en mis narices. Tengo siempre a mi mano naipes o ajedrez, pero no siempre... A solas o con alguien, puedo recordar por ejemplo varias de mis cumbres como espectador. Recuerdos de niño, de adolescente, de hombre, pero recuerdos indiscutiblemente míos.
O sea que cuando levanto el telón soy, como habrás podido apreciar, interesantísimo, y yo mismo me aplaudo y me exijo otra, otra, otra, otra...

TRATADO SOBRE LA LIBERTAD II

"Todo me decía que apenas recobrara la independencia dejaría de ser libre... lo que verdaderamente me exasperaba era saber que nunca volvería a estar tan cerca de mi libertad como en esos días en que me sentía acorralado por el mundo Maga, y que la ansiedad por liberarme era una admisión de derrota." C

Se fue, y la culpa la tiene una vieja estúpida que no responde a su trabajo sino bajo presión. Si mi novio me la hubiera regalado hoy la rechazaría, la prefiero libre, en el aire, en los árboles con sus congéneres; una vez más la vida demuestra su imperioso carácter, aquí la tuve por seis años, linda, encantadora, bulliciosa y verde. Se fue. Ahora el dolor de su ausencia me muerde la conciencia, pienso que encontrará depredadores, que morirá de hambre, que no será aceptada en otra familia, que Dios quitará de ella su soplo.

Ella no sabe buscar alimento, no sabe construir un nido, no sabe defenderse de los sigilosos... Aquí no lo tenia todo, pero gozaba de todo, y la muerte llegaría a ella sin sobresaltos.
Hoy soy un ave en cautiverio, me levanto sin el afán de ir a buscar alimento, tengo a mi lado la compañía deliciosa, a quien sobarle el buche y limpiarle las alas, tomo agua cuando quiera y el clima no es para mi un problema; vivo feliz en esta jaula que me permite ver la vida entre un alambre y otro, sé que vivir esta más allá de la puerta deslizable... vivir aquí, ha significado volver a sentir, volver a amar, volver a soñar...

Hoy no sé si quiera seguirla y volar, me da miedo conocer que la libertad es justo esto que vivo y no aquello que veo entre los alambres de mi jaula... hoy me toca admitir que deseo la libertad, aun cuando la muerte venga con ella, aun cuando eso suponga reconocer que una vez más he caído, que una vez toque las puertas, abrí, entré y que como no gané, me toca salir.
Naranja Roja.


ESTANDO

"¿Será que la mujer, para mantener incólume su amor, precisa más que la existencia del hombre?. Mario Benedetti.

Ausente estoy ausente,
ausente del dolor de tus miradas lejos,
ausente de tus labios pidiendo a otras,
ausente de tus pensamientos en otras mentes.

Presente estoy en tu olvido,
presente en tu descuido,
presente en estas líneas
que ya mas nunca serán para ti.

Ausente de mi misma,
mañana abordaré un avión,
avión que amanecerá
en la frente de otro amor.

¿Acaso es otro amor?
¿O es el amor?
Amor del que te disfrazastes
amor que nunca añoraste.

Besos abrazan al amor,
besos que desearon abrazarte a ti,
besos que ya no son tuyos,
besos que nunca supiste tuyos.
Besos que daré a otro,
besos que desea otro.


Ausente, siempre estuviste ausente,
para los ojos presente,
para el alma ausente.


Ausente estaré de ti.
ausente estarás mi,
ausente estarás de mis pasos
ausente estás de mis manos.

Ausente de ti,
presente en el otro,
eso es lo que le toca
a los viajeros fuera
de una mar loca.


Naranja

Y pensar que me fuí...

"La extraña y vaga sensación de extrañarte sin ansiedad o nostalgia. Como se extraña un sabor desconocido o una frase escrita en la arena que el viento ha ido borrando." Medina, E.
Y pensar que estuviste anclada a mi alma, que nunca pude hallar la manera de salir.
Que en tales tiempos pretendí quedarme en tu orilla, aunque tu brazo siempre mantuvo la distancia.
Tal día comencé a unir la vida, o los pedazos que la hacian vida y noté que estabas allí, tu, toda tu, ausente y presente, distante y cercana.
Ahora vivo la ausencia de tu muerte, de
este espacio que fué tuyo, de esta cama donde solía soñarte, de estos besos que no alcancé a darte y que yo mismo decidí quitarte.
Hoy soñaré con otro día, un día frio, un día caliente.
Hoy soñaré que eres feliz, sin anclarte a mi, que saliste sin mi y que ya no tengo tu brazo recordandome que no eras para mi.
Sola y sin nadie, sola y con ella misma, solo tocó quedarme, solo elegí estar, por que aunque contigo, solo siempre me tocó amar.

Ramses

DEBERIA...

"Tu única obligación en cualquier período vital consiste en ser fiel a ti mismo." Richard Bach

  1. Debería aprender inglés y no tengo la intencion de hacerlo.
  2. Debería irme de casa pero no lo haré.
  3. Debería dejar de ir a la iglesia, pero la Iglesia no tiene puertas.
  4. Debería hacer la dieta del tomate, pero me operaré.
  5. Debería organizar mi cuarto, pero pagaré a quien esté dispuesto a hacerlo.
  6. Debería hacer algunas llamadas.
  7. Debería ignorar a algunos.
  8. Debería dejar de ver telenovelas.
  9. Debería ir al psicólogo.
  10. Debería evitar las discusiones.
  11. Debería comprar un libro de Gramática Española Actualizado.
  12. Debería irme a la Nevera.
  13. Debería abrazarte menos.
  14. Debería alzar el vuelo.
  15. Debería escribirte esto.
  16. Debería borrarlo también.
  17. Debería no intentar amarte.
  18. Debería no extrañarte.
  19. Debería robarte la calma.
  20. Debería confesarte mis secretos.
  21. Debería lanzarte al océano.
  22. Debería quitarte mi mano.
  23. Debería dejarte sano.
  24. Debería volver al futuro, pero aún me encuentro en ti, pasado.
  25. Debería vivir el presente, por lo pronto me libraré de ti y te quitaré de mi mente.
"Y todo lo que hacés por obligación se lleva la alegría de tu corazón." Fito Páez

Naranja Roja

A MIS DIEZ ABANDONADOS

"Es cierto /rafael / no hay un rio del olvido / hay un mar de la memoria / ese que trae amor fatigas gloria o un privilegio cándido o tradío" Benedetti, M.


Abandoné a mis abandonados porque ellos me abandonaron primero.
Me quede esperando que volvieran y nunca regresaron.
Los abandoné por abandonarme, y pensar que quedándome no resolvía nada,
pues ellos al abandonarme se alejaron aún
más de la bancada.

No sé por que decidieron abandonarme, ignoro sus motivos.
Sé por que me dejaron, pero esas razones les va mejor en el olvido.
Me duele su abandono y su despedida, pero yo no haré nada por acercarme a ustedes en lo que resta de mis días.

Unos se fueron sin avisarme, otros se fueron con previo aviso.
Unos se fueron concientes de su partida, otros se insensibilizaron ante tal lejanía.
Unos me explicaron sus razones, otros optaron por creer en mi buena fe.
Unos olvidaron lo que duele sentirse so
lo una y otra vez.

Unos se fueron por amor, otros por desamor,
otros lucharon en vano contra el tiempo que rensuena en sus oídos con voz de tenor.
Unos olvidaron que los amaba, otros se fueron por que los amé,
total igual da el sol en el trópico una y otra vez.

Unos probaron mis besos, otros decidieron no probar,
otros lejos del manjar se dedicaron a desear.

Me quedo con mi soledad escogida, esa que disfruto a medio día,
esa que me recuerda en las mañanas lo rico que es amanecer entre sábanas.
Me quedo con mi soledad escogida, que me arrulla cuando se acaba el día,
me susurra al oído que pronto vendrá su alter ego para hacer vigia.

Me quedo con mi soledad impuesta, que me duele en los huesos,
que me empaña la ventana, que silencia los buenos momentos.
Me quedo con mi soledad impuesta, siempre mejor que la hipocresia,
siempre mejor que tenerlos conmigo como un holograma, como una idea ida.

"El amor incondicional no es un amorío. Ahora conozco otros amores, los incondicionales. Ni loca vuelvo a los amoríos." Alcon, A.
Naranja Roja

PARA MI INCONFORMISTA

"No hay nada más traicionable que la amistad... No hay catástrofe que se pueda prevenir, sólo la traición a la amistad"

El inconformista visto por Morelli, en una nota sujeta con un alfiler de gancho a una cuenta de lavandería: «Aceptación del guijarro y de Beta del Centauro, de lo puro-por-anodino a lo puro-por-desmesura. Este hombre se mueve en las frecuencias más bajas y las más altas, desdeñando deliberadamente las intermedias, es decir la zona corriente de la aglomeración espiritual humana. Incapaz de liquidar la circunstancia, trata de darle la espalda; inepto para sumarse a quienes luchan por liquidarla, pues cree que esa liquidación será una mera sustitución por otra igualmente parcial e intolerable, se aleja encogiéndose de hombros. Para sus amigos, el hecho de que encuentre su contento en lo nimio, en lo pueril, en un pedazo de piolín o en un solo de Stan Getz, indica un lamentable empobrecimiento; no saben que también está el otro extremo, los arrimos a una suma que se rehusa y se va ahilando y escondiendo, pero que la cacería no tiene fin y que no acabará ni siquiera con la muerte de ese hombre, porque su muerte no será la muerte de la zona intermedia, de las frecuencias que se escuchan con los oídos que escuchan la marcha fúnebre de Sigfrido.»

Quizá para corregir el tono exaltado de esa nota, un papel amarillo garabateado con lápiz: «Guijarro y estrella: imágenes absurdas. Pero el comercio íntimo con los cantos rodados acerca a veces a un pasaje; entre la mano y el guijarro vibra un acorde fuera del tiempo. Fulgurante... (palabra ilegible)... de que también eso es Beta del Centauro; los nombres y las magnitudes ceden, se disuelven, dejan de ser lo que la ciencia pretende que sean. Y así se está en algo que puramente es (¿qué?, ¿qué?): una mano que tiembla envolviendo una piedra trasparente que también tiembla.» (Más abajo, con tinta: «No se trata de panteísmo, ilusión deliciosa, caída hacia arriba en un cielo incendiado al borde del mar.»)

En otra parte, esta aclaración: «Hablar de frecuencias bajas y altas es ceder una vez más a los idola fori y al lenguaje científico, ilusión de Occidente. Para mi inconformista, fabricar alegremente un barrilete y remontarlo para alegría de los chicos presentes no representa una ocupación menor (bajo con respecto a alto, poco con respecto a mucho, etc.), sino una coincidencia con elementos puros, y de ahí una momentánea armonía, una satisfacción que lo ayuda a sobrellevar el resto. De la misma manera los momentos de extrañamiento, de enajenación dichosa que lo precipitan a brevísimos tactos de algo que podría ser su paraíso, no representan para él una experiencia más alta que el hecho de fabricar el barrilete; es como un fin, pero no por encima o más allá. Y tampoco es un fin entendido temporalmente, una accesión en la que culmina un proceso de despojamiento enriquecedor; le puede ocurrir sentado en el WC, y sobre todo le ocurre entre muslos de mujeres, entre nubes de humo y a la mitad de lecturas habitualmente poco cotizadas por los cultos rotograbados del domingo.»

»En un plano de hechos cotidianos, la actitud de mi inconformista se traduce por su rechazo de todo lo que huele a idea recibida, a tradición, a estructura gregaria basada en el miedo y en las ventajas falsamente recíprocas. Podría ser Robinson sin mayor esfuerzo. No es misántropo, pero sólo acepta de hombres y mujeres la parte que no ha sido plastificada por la superestructura social; él mismo tiene medio cuerpo metido en el molde y lo sabe, pero ese saber es activo y no la resignación del que marca el paso. Con su mano libre se abofetea la cara la mayor parte del día, y en los momentos libres abofetea la de los demás, que se lo retribuyen por triplicado. Ocupa así su tiempo con líos monstruosos que abarcan amantes, amigos, acreedores y funcionarios, y en los pocos ratos que le quedan libres hace de su libertad un uso que asombra a los demás y que acaba siempre en pequeñas catástrofes irrisorias, a la medida de él y de sus ambiciones realizables; otra libertad más secreta y evasiva lo trabaja, pero solamente él (y eso apenas) podría dar cuenta de sus juegos.»


Capitulo 74, Rayuela. Julio Cortázar.

COMO CONVERTIRSE EN SU SER PERFECTO Y FELIZ II

"Como todos los soñadores, confundí el desencanto con la verdad" Sartre

Ser perfecto y feliz es algo muy fácil, es cuestión de obviar grandes razgos y maximizar lo pequeños asuntos. Jugar a estar jugando siempre, evitar involucrarse en el juego de verdad y bailar el vals de la indiferencia. Alegrarse por cosas significativas y obviar las que aparentemente no tienen importacia. Es muy importante ir al par de la
sociedad, consumir todo lo que venga, pero sobre todo no digerir nada.
He intentado ser perfecto y feliz, no puedo, soy un idio
ta, y ni siquiera en eso alcanzo el éxito. Ando leyendo libros de gente idealista, con la mente llena de palabras vivas. Yo he intentado matar las palabras que danzan en mi mente, reemplazar las emociones con signos de puntuación mal combinados y creer que puedo enamorarme por messenger. También trato de verme un reality completo, de no apasionarme por la telenovelas y dejar de leer Rayuela. He intentado olvidar a Marx, evitar las lágrimas frente a una protesta de la clase trabajadora, ignorar esa voz que me dice que tal problemática nunca va a cambiar.

A veces olvido los audifonos pero la melodia continua en mi mente, me siento en una silla del bus que no de en la ventana, pero sigo imaginadome la brisa y lo demás.
También quisiera tener un sueño americano, quererme ir a Gringolandia, ir Disney y trabajar en algún rascacielo en Nueva York; termino repudiando todo
, será que se cumple eso de la trasmutación de sentimientos, odios y amores. Me excita leer las primeras páginas de la Constitución Política de mi país, lo reconozco es extraño.
"Los cobardes son los que se cobijan bajo las normas" Sartre
La gente perfecta no sueña con Macondo, tampoco lo ve reflejado en la vías públicas, en los centros comerciales y en el interior del ser; por eso decidí leer la obra completa de García Márquez a ver si logro dejar mi Macondo en su Macondo, o que su Macondo me abandone a mi.
Voy a intentar dejar de creer en los amigos, en la sensatez y
en la lealtad, ojalá logre por lo menos verlas desde el punto de vista material.
Uno de los impedimentos encontrados en mi camino a la perfección es el amor, ese que me hace ver todo distinto, estupida pero no perfectamente.

Me gusta salir sin rumbo y sin perspectiva, me gusta ir a ninguna parte y a las librerias.
Ya he podido controlar mis celos, me relajo, me enfurezco conmigo misma, no dejo que la realidad me atropelle, respiro y los mato. Pero sigo pensando que Carlos fuentes tiene razón cuando dice:
"Los celos matan el amor, pero no el deseo...En cambio, el dolor de los celos hay que esconderlo oscuro y envenenado, para evitar la compasión o el ridículo. El celo expuesto nos expone a la risa ajena. Es como volver a la adolescencia, esa edad infausta en la que todo lo que hacemos públicamente —caminar, hablar, mirar— puede ser objeto de la risa del otro", y viendo que matar el amor es algo que he aprendido a hacer a la perfección, la herencia de los celos para mi no es mala posesión.
Vuelo a intentar pasarme a la derecha pero no me puedo traicionar, viene a mi mente los tratados de izquierda y resuena gravemente la voz de Carlos Fuentes: "¿Y hoy? Cayó el muro de Berlín. Se derrumbó la Unión Soviética. Lo que no se derrumbó fue la injusticia social. Lo que no cayó fue la explotación del hombre por el hombre..."
Veo que la cuestión va a ser imposible, alguien me hablaba de sus "demonios mentales" que la conducian a condicionar su pensamiento, yo tengo un millar de esos que no dejan traicionar mis convicciones.
Mañana caminaré un parque del corazón con una mujer, diferente a la mia, igual a la mia, sin otro parque que no sea yo.

"A pesar de todas las golpizas de la realidad, Don Quijote persiste en ver gigantes donde sólo hay molinos. Los ve, porque así le dicen sus libros que debe ver..." Fuentes, C.