Tengo que salir de lugares donde me siento sobrante, es una sensación extraña, deprimente por un lado y satisfactoria por el otro; me iré de donde me tenga que ir, lo primero que abandonaré es la U, extrañaré mis viajes en los Sobusa, con buena brisa en la cara, buena música en la mente y buenas situaciones ideales imaginadas, pero cuando hay que irse uno se va, a menos que decida ir a la U como de costumbre y sentarme en los salones a leer sola, es una opción, siempre hay una opción cuando no se quiere salir.
Decidí amar hasta un límite temporal y "disfrutar" de ese amor para después reemplazarlo por otro no menos importante, lo conseguí y me funcionó. Con otros me fué un tanto mal, amar y encontrar es algo complicado, el amor siempre vuelca la vista, siempre da otro panorama. De igual forma añoro las noches abrazas a ti, y extraño tu compañia. Te amo, ese es el problema.
No intento congraciarme con nadie, pero el sentimiento de extrañeza es evidente, tanto que me toca escribir monólogos, y aunque los extraño soy conciente de lo no conveniente que sería su regreso. Hay amigos y amigas que quiero, a la distancia, a la lejania, a la ignorada, a no hablarle, a la rabia y a la decepción.
He recordado mis tiempos anteriores, hay un pasado del cual no me siento orgullosa pero no oculto, por que a diferencia de otros aprendí la lección; también hay pasado fugaz, una adolescencia bien vivida y una juventud disfrutada; ahora las cosas son diferentes, la Vida me ha cambiado, a tal punto que hay libertades dentro de mi libertad que no me daré por respeto a la experiencia que temprano llegó y para quedarse. Ser maestra me agrada, al punto de trabajar por gusto, ya no lo haría, las necesidades apremian, pero sí que lo disfruté.

Lo del equipo no volvió a funcionar, ni siquiera por que se intentó intentarlo mil novecientas noventa y nueve veces, con reunión o sin reunión.
Me quedé sin amigo y me gané un galán, es decir perdí.
Me quede sin amigo enamorado, insisto, perdí.
Creo que volví a disfrutar la danza, ese sueño frente a un espejo o en un sitio de baile nocturno. Me encanta bailar, a veces se me olvida. Me encanta el sabor de las madrugadas, recuerdo como las saboreaba cuando terminaba de bailar y lo bien que me hacia caminar agarrada de mano o en su defecto suelta de corazón...

Bueno, bienvenido sea el 2013... ¡Señor siempre supé que no iba a acabar el mundo! ¡ Te amo!
Creo que desordené la cama, pero bueno así se quedará, dormiré entonces, el sol amenaza con salir y mis ojos, que conociendo la verdad les da igual la luz encendida o apagada, recuerdan lo mal que les iba cerrados. Pondré fotos de gente en mi blog, pero que al igual que la gente, la situación sea relevante, pero al igual que la gente, el cariño de entonces sea recordado, recordado en su entonces y olvidado hasta entonces.
Naranja Roja
31 de Noviembre del 2012





