DEBERIA...

"Tu única obligación en cualquier período vital consiste en ser fiel a ti mismo." Richard Bach

  1. Debería aprender inglés y no tengo la intencion de hacerlo.
  2. Debería irme de casa pero no lo haré.
  3. Debería dejar de ir a la iglesia, pero la Iglesia no tiene puertas.
  4. Debería hacer la dieta del tomate, pero me operaré.
  5. Debería organizar mi cuarto, pero pagaré a quien esté dispuesto a hacerlo.
  6. Debería hacer algunas llamadas.
  7. Debería ignorar a algunos.
  8. Debería dejar de ver telenovelas.
  9. Debería ir al psicólogo.
  10. Debería evitar las discusiones.
  11. Debería comprar un libro de Gramática Española Actualizado.
  12. Debería irme a la Nevera.
  13. Debería abrazarte menos.
  14. Debería alzar el vuelo.
  15. Debería escribirte esto.
  16. Debería borrarlo también.
  17. Debería no intentar amarte.
  18. Debería no extrañarte.
  19. Debería robarte la calma.
  20. Debería confesarte mis secretos.
  21. Debería lanzarte al océano.
  22. Debería quitarte mi mano.
  23. Debería dejarte sano.
  24. Debería volver al futuro, pero aún me encuentro en ti, pasado.
  25. Debería vivir el presente, por lo pronto me libraré de ti y te quitaré de mi mente.
"Y todo lo que hacés por obligación se lleva la alegría de tu corazón." Fito Páez

Naranja Roja

A MIS DIEZ ABANDONADOS

"Es cierto /rafael / no hay un rio del olvido / hay un mar de la memoria / ese que trae amor fatigas gloria o un privilegio cándido o tradío" Benedetti, M.


Abandoné a mis abandonados porque ellos me abandonaron primero.
Me quede esperando que volvieran y nunca regresaron.
Los abandoné por abandonarme, y pensar que quedándome no resolvía nada,
pues ellos al abandonarme se alejaron aún
más de la bancada.

No sé por que decidieron abandonarme, ignoro sus motivos.
Sé por que me dejaron, pero esas razones les va mejor en el olvido.
Me duele su abandono y su despedida, pero yo no haré nada por acercarme a ustedes en lo que resta de mis días.

Unos se fueron sin avisarme, otros se fueron con previo aviso.
Unos se fueron concientes de su partida, otros se insensibilizaron ante tal lejanía.
Unos me explicaron sus razones, otros optaron por creer en mi buena fe.
Unos olvidaron lo que duele sentirse so
lo una y otra vez.

Unos se fueron por amor, otros por desamor,
otros lucharon en vano contra el tiempo que rensuena en sus oídos con voz de tenor.
Unos olvidaron que los amaba, otros se fueron por que los amé,
total igual da el sol en el trópico una y otra vez.

Unos probaron mis besos, otros decidieron no probar,
otros lejos del manjar se dedicaron a desear.

Me quedo con mi soledad escogida, esa que disfruto a medio día,
esa que me recuerda en las mañanas lo rico que es amanecer entre sábanas.
Me quedo con mi soledad escogida, que me arrulla cuando se acaba el día,
me susurra al oído que pronto vendrá su alter ego para hacer vigia.

Me quedo con mi soledad impuesta, que me duele en los huesos,
que me empaña la ventana, que silencia los buenos momentos.
Me quedo con mi soledad impuesta, siempre mejor que la hipocresia,
siempre mejor que tenerlos conmigo como un holograma, como una idea ida.

"El amor incondicional no es un amorío. Ahora conozco otros amores, los incondicionales. Ni loca vuelvo a los amoríos." Alcon, A.
Naranja Roja

PARA MI INCONFORMISTA

"No hay nada más traicionable que la amistad... No hay catástrofe que se pueda prevenir, sólo la traición a la amistad"

El inconformista visto por Morelli, en una nota sujeta con un alfiler de gancho a una cuenta de lavandería: «Aceptación del guijarro y de Beta del Centauro, de lo puro-por-anodino a lo puro-por-desmesura. Este hombre se mueve en las frecuencias más bajas y las más altas, desdeñando deliberadamente las intermedias, es decir la zona corriente de la aglomeración espiritual humana. Incapaz de liquidar la circunstancia, trata de darle la espalda; inepto para sumarse a quienes luchan por liquidarla, pues cree que esa liquidación será una mera sustitución por otra igualmente parcial e intolerable, se aleja encogiéndose de hombros. Para sus amigos, el hecho de que encuentre su contento en lo nimio, en lo pueril, en un pedazo de piolín o en un solo de Stan Getz, indica un lamentable empobrecimiento; no saben que también está el otro extremo, los arrimos a una suma que se rehusa y se va ahilando y escondiendo, pero que la cacería no tiene fin y que no acabará ni siquiera con la muerte de ese hombre, porque su muerte no será la muerte de la zona intermedia, de las frecuencias que se escuchan con los oídos que escuchan la marcha fúnebre de Sigfrido.»

Quizá para corregir el tono exaltado de esa nota, un papel amarillo garabateado con lápiz: «Guijarro y estrella: imágenes absurdas. Pero el comercio íntimo con los cantos rodados acerca a veces a un pasaje; entre la mano y el guijarro vibra un acorde fuera del tiempo. Fulgurante... (palabra ilegible)... de que también eso es Beta del Centauro; los nombres y las magnitudes ceden, se disuelven, dejan de ser lo que la ciencia pretende que sean. Y así se está en algo que puramente es (¿qué?, ¿qué?): una mano que tiembla envolviendo una piedra trasparente que también tiembla.» (Más abajo, con tinta: «No se trata de panteísmo, ilusión deliciosa, caída hacia arriba en un cielo incendiado al borde del mar.»)

En otra parte, esta aclaración: «Hablar de frecuencias bajas y altas es ceder una vez más a los idola fori y al lenguaje científico, ilusión de Occidente. Para mi inconformista, fabricar alegremente un barrilete y remontarlo para alegría de los chicos presentes no representa una ocupación menor (bajo con respecto a alto, poco con respecto a mucho, etc.), sino una coincidencia con elementos puros, y de ahí una momentánea armonía, una satisfacción que lo ayuda a sobrellevar el resto. De la misma manera los momentos de extrañamiento, de enajenación dichosa que lo precipitan a brevísimos tactos de algo que podría ser su paraíso, no representan para él una experiencia más alta que el hecho de fabricar el barrilete; es como un fin, pero no por encima o más allá. Y tampoco es un fin entendido temporalmente, una accesión en la que culmina un proceso de despojamiento enriquecedor; le puede ocurrir sentado en el WC, y sobre todo le ocurre entre muslos de mujeres, entre nubes de humo y a la mitad de lecturas habitualmente poco cotizadas por los cultos rotograbados del domingo.»

»En un plano de hechos cotidianos, la actitud de mi inconformista se traduce por su rechazo de todo lo que huele a idea recibida, a tradición, a estructura gregaria basada en el miedo y en las ventajas falsamente recíprocas. Podría ser Robinson sin mayor esfuerzo. No es misántropo, pero sólo acepta de hombres y mujeres la parte que no ha sido plastificada por la superestructura social; él mismo tiene medio cuerpo metido en el molde y lo sabe, pero ese saber es activo y no la resignación del que marca el paso. Con su mano libre se abofetea la cara la mayor parte del día, y en los momentos libres abofetea la de los demás, que se lo retribuyen por triplicado. Ocupa así su tiempo con líos monstruosos que abarcan amantes, amigos, acreedores y funcionarios, y en los pocos ratos que le quedan libres hace de su libertad un uso que asombra a los demás y que acaba siempre en pequeñas catástrofes irrisorias, a la medida de él y de sus ambiciones realizables; otra libertad más secreta y evasiva lo trabaja, pero solamente él (y eso apenas) podría dar cuenta de sus juegos.»


Capitulo 74, Rayuela. Julio Cortázar.

COMO CONVERTIRSE EN SU SER PERFECTO Y FELIZ II

"Como todos los soñadores, confundí el desencanto con la verdad" Sartre

Ser perfecto y feliz es algo muy fácil, es cuestión de obviar grandes razgos y maximizar lo pequeños asuntos. Jugar a estar jugando siempre, evitar involucrarse en el juego de verdad y bailar el vals de la indiferencia. Alegrarse por cosas significativas y obviar las que aparentemente no tienen importacia. Es muy importante ir al par de la
sociedad, consumir todo lo que venga, pero sobre todo no digerir nada.
He intentado ser perfecto y feliz, no puedo, soy un idio
ta, y ni siquiera en eso alcanzo el éxito. Ando leyendo libros de gente idealista, con la mente llena de palabras vivas. Yo he intentado matar las palabras que danzan en mi mente, reemplazar las emociones con signos de puntuación mal combinados y creer que puedo enamorarme por messenger. También trato de verme un reality completo, de no apasionarme por la telenovelas y dejar de leer Rayuela. He intentado olvidar a Marx, evitar las lágrimas frente a una protesta de la clase trabajadora, ignorar esa voz que me dice que tal problemática nunca va a cambiar.

A veces olvido los audifonos pero la melodia continua en mi mente, me siento en una silla del bus que no de en la ventana, pero sigo imaginadome la brisa y lo demás.
También quisiera tener un sueño americano, quererme ir a Gringolandia, ir Disney y trabajar en algún rascacielo en Nueva York; termino repudiando todo
, será que se cumple eso de la trasmutación de sentimientos, odios y amores. Me excita leer las primeras páginas de la Constitución Política de mi país, lo reconozco es extraño.
"Los cobardes son los que se cobijan bajo las normas" Sartre
La gente perfecta no sueña con Macondo, tampoco lo ve reflejado en la vías públicas, en los centros comerciales y en el interior del ser; por eso decidí leer la obra completa de García Márquez a ver si logro dejar mi Macondo en su Macondo, o que su Macondo me abandone a mi.
Voy a intentar dejar de creer en los amigos, en la sensatez y
en la lealtad, ojalá logre por lo menos verlas desde el punto de vista material.
Uno de los impedimentos encontrados en mi camino a la perfección es el amor, ese que me hace ver todo distinto, estupida pero no perfectamente.

Me gusta salir sin rumbo y sin perspectiva, me gusta ir a ninguna parte y a las librerias.
Ya he podido controlar mis celos, me relajo, me enfurezco conmigo misma, no dejo que la realidad me atropelle, respiro y los mato. Pero sigo pensando que Carlos fuentes tiene razón cuando dice:
"Los celos matan el amor, pero no el deseo...En cambio, el dolor de los celos hay que esconderlo oscuro y envenenado, para evitar la compasión o el ridículo. El celo expuesto nos expone a la risa ajena. Es como volver a la adolescencia, esa edad infausta en la que todo lo que hacemos públicamente —caminar, hablar, mirar— puede ser objeto de la risa del otro", y viendo que matar el amor es algo que he aprendido a hacer a la perfección, la herencia de los celos para mi no es mala posesión.
Vuelo a intentar pasarme a la derecha pero no me puedo traicionar, viene a mi mente los tratados de izquierda y resuena gravemente la voz de Carlos Fuentes: "¿Y hoy? Cayó el muro de Berlín. Se derrumbó la Unión Soviética. Lo que no se derrumbó fue la injusticia social. Lo que no cayó fue la explotación del hombre por el hombre..."
Veo que la cuestión va a ser imposible, alguien me hablaba de sus "demonios mentales" que la conducian a condicionar su pensamiento, yo tengo un millar de esos que no dejan traicionar mis convicciones.
Mañana caminaré un parque del corazón con una mujer, diferente a la mia, igual a la mia, sin otro parque que no sea yo.

"A pesar de todas las golpizas de la realidad, Don Quijote persiste en ver gigantes donde sólo hay molinos. Los ve, porque así le dicen sus libros que debe ver..." Fuentes, C.

Soliloquio Nocturno I

"Y harán un nido en mi memoria para abrigarme... y me recordarán que nunca debió existir, que no exisistió, que fue un intento despreciable de ser real"

Ayer descubrí lo excitante que me resulta releer a Mafalda, es casi orgásmico. Mafalda y Condorito me recuerdan mi infancia y hacen que mi mente formule preguntas de las cuales es difícil hallar respuesta, por ejemplo, me pregunto por qué no veia televisión, por qué leía los carteles y avisos cuando iba en un bus, tal vez nunca me percaté del fastidio que pude haber suscitado entre los mayores con tantas preguntas juntas. También alguien me habia dicho que esas cosas fueron las muestras tempranas de mi locura y que sin lugar a dudas soy una mujer "amorfa", no sé si se refería a mi cuerpo pasado de peso o a mi actitud y opinión frente algunas asuntitos. A los que me quieran regalar algo en Navidad les recuerdo que no me gustan las tarjetas con letra tipo timoteo, tampoco me gustan los afiches que venden en almacenes patéticos, y detestos los peluches, creo que ver peluches me da una previa sensación de alergia y de rasquiña nasal, en realidad eso es lo de menos, me parecen patéticos y punto. A los que le gustan ese tipo de regalos los respeto y a veces, también los tolero, depende mucho de la cantidad de idioteces que estén dispuestos a decir por segundo, (últimamente he analizado y a veces me convierto en un manojo de estupideces por segundo, logro asombrarme). Lo que si quiero es Rayuela, nueva, de Alfaguara en el mejor de los casos, leer a Cortázar es excitante, orgásmico y exasperante, bueno también es relajante y inalienante, es todo y nada; el punto es que necesito una Rayuela nueva.
Tengo que salir de lugares donde me siento sobrante, es una sensación extraña, deprimente por un lado y satisfactoria por el otro; me iré de donde me tenga que ir, lo primero que abandonaré es la U, extrañaré mis viajes en los Sobusa, con buena brisa en la cara, buena música en la mente y buenas situaciones ideales imaginadas, pero cuando hay que irse uno se va, a menos que decida ir a la U como de costumbre y sentarme en los salones a leer sola, es una opción, siempre hay una opción cuando no se quiere salir.
Decidí amar hasta un límite temporal y "disfrutar" de ese amor para después reemplazarlo por otro no menos importante, lo conseguí y me funcionó. Con otros me fué un tanto mal, amar y encontrar es algo complicado, el amor siempre vuelca la vista, siempre da otro panorama. De igual forma añoro las noches abrazas a ti, y extraño tu compañia. Te amo, ese es el problema.
No intento congraciarme con nadie, pero el sentimiento de extrañeza es evidente, tanto que me toca escribir monólogos, y aunque los extraño soy conciente de lo no conveniente que sería su regreso. Hay amigos y amigas que quiero, a la distancia, a la lejania, a la ignorada, a no hablarle, a la rabia y a la decepción.
He recordado mis tiempos anteriores, hay un pasado del cual no me siento orgullosa pero no oculto, por que a diferencia de otros aprendí la lección; también hay pasado fugaz, una adolescencia bien vivida y una juventud disfrutada; ahora las cosas son diferentes, la Vida me ha cambiado, a tal punto que hay libertades dentro de mi libertad que no me daré por respeto a la experiencia que temprano llegó y para quedarse. Ser maestra me agrada, al punto de trabajar por gusto, ya no lo haría, las necesidades apremian, pero sí que lo disfruté.

Lo del equipo no volvió a funcionar, ni siquiera por que se intentó intentarlo mil novecientas noventa y nueve veces, con reunión o sin reunión.
Me quedé sin amigo y me gané un galán, es decir perdí.
Me quede sin amigo enamorado, insisto, perdí.
Creo que volví a disfrutar la danza, ese sueño frente a un espejo o en un sitio de baile nocturno. Me encanta bailar, a veces se me olvida. Me encanta el sabor de las madrugadas, recuerdo como las saboreaba cuando terminaba de bailar y lo bien que me hacia caminar agarrada de mano o en su defecto suelta de corazón...
Bueno, bienvenido sea el 2013... ¡Señor siempre supé que no iba a acabar el mundo! ¡ Te amo!
Creo que desordené la cama, pero bueno así se quedará, dormiré entonces, el sol amenaza con salir y mis ojos, que conociendo la verdad les da igual la luz encendida o apagada, recuerdan lo mal que les iba cerrados. Pondré fotos de gente en mi blog, pero que al igual que la gente, la situación sea relevante, pero al igual que la gente, el cariño de entonces sea recordado, recordado en su entonces y olvidado hasta entonces.

Naranja Roja
31 de Noviembre del 2012

BIENVENIDA A LA DESPEDIDA

"Después de todo la muerte es sólo
un síntoma de que hubo vida" Benedetti, M.

A mi amor menos correspondido
le corresponde una montaña,
helada en la cúspide
y caliente en la falda.

A mi amor menos correspondido
le toca un sepulcro
y unas lágrimas secas
y un llanto profundo.

A mi amor menos correspondido
le cantaré una canción
que diga te quiero
y que diga adios.

A mi amor menos correspondido
le regalo mi silencio
ese ruido intenso
de un amor muerto.

A mi amor menos correspondido
le digo adios
me despido de él
lo beso otra vez.

A mi amor menos correspondido
le toca una bienvenida,
bienvenida que le otorgaré
para que los muertos que decidan morir
deseen darle camino a la vida.

Si mi amor menos correspondido
no aceptando su muerte decide vivir conmigo
seguirá siendo amor
hasta que la muerte innata traiga el olvido.

Si mi amor menos correspondido
no aceptando la muerte que vivifica
decide abandonarme
me iré llorando
hasta que mi lluvía interior escampe.


Si mi amor menos correspondido huye de mis brazos
sabré que me quedaré nadando
en lo que supuse que serían sus abrazos,
en lo que creí recibir de su muerte
para darle vida a lo que hasta entonces estaba ausente.

DESPEDIDA A LA DESPEDIDA

"Andábamos sin buscarnos pero sabiendo que andábamos para encontrarnos... Ya para entonces me había dado cuenta de que buscar era mi signo, emblema de los que salen de noche sin propósito fijo, razón de los matadores de brújulas" Rayuela, Cortázar J
.
A mi amor más correspondido le corresponde un no ser correspondido
le corresponde como le correspondería un viento al olvido
le abraza como le abrazaria el olvido a la noche

Y le besa como le besaria la noche a un coche


A mi amor más correspondido hoy le toca despedirse

Despedirse y no de mí
despedirse de la despedida
y disfrutar la noche

A mi amor más correspondido le diré algún día
que aunque lo que se piense sea una utopía
estar con él es la felicidad mia


A mi amor más correspondido le corresponde una canción

una hermosa melodía

que en la cabeza mia
resuena
su voz como viento alentador


A mi amor más correspondido hoy le toca la despedida

Hoy decido despedirme de la despedida
esa despedida que me aleja de él cada día.

YO TAMBIÉN TENGO DERECHO A ESCRIBIR ESTUPIDECES: Cinco grandes frustraciones de mi adolescencia

"Nadie está libre de decir estupideces, lo malo es decirlas con énfasis" Michel Eyquem de Montaigne

Enumeraré mis siete (sólo debe escoger cinco, únicamente cinco) más grandes e importantes frustraciones de mi adolescencia, lo haré como parte de una terapia de catarsis que de alguna o nula forma me hará vivir más tranquila. El orden en el que están escritos no tiene ninguna relación con la jerarquía o cuestiones por el estilo:

1. Me frustra el hecho de no haber concluido mi vida artística de una manera más satisfactoria. El novio llegó y el ballet se acabó. Me imagino que en el momento de su llegada, a unos dieciséis años, yo apenas estaba en la etapa del pleno desarrollo de la personalidad. No estaba en mí la mujer crística, pero si la mujer idiota.
2. Aún no entiendo por que mi mamá no me dejaba amanecer con mis amigos de siete a ocho de diciembre. En las madrugadas pasaba lo mejor. Pero no, mi mamá me obligaba a dormir y me despertaba a las 4:30 am del día siguiente a poner las velitas. ¡Qué rabia!
3. Me pregunto por que mi primer amor no fue un chico flaco, lampiño, mechudo, cantante y guitarrista ¡¿Por qué?! Yo me lo merecía y lo soñaba también. Si mis primeras lágrimas de amor se las debiera un hombre así, de seguro me saldrían dulces.
4. No entiendo por qué nunca fuí a un Festival de Orquestas en Carnavales. Son cosas de las cuales no hallo explicación.
5. No fui al concierto de Richard Clayderman. Nadie imagina lo que esto significó para mí. En otra ocasión relataré en orden los acontecimientos ceñidos a tal desgracia.
6. Tampoco logro entender porque mi mamá no me dejaba viajar fuera del país cuando de presentaciones se danza se trataba. Nunca fuí a Argentina, ni a Chile ni a México, ni siquiera a Venezuela. Me tuve que conformar con los repertorios nacionales.
7. Me frustra recordar a la gente a las cuales les debo una cachetada. Estoy endeudada con algunos cuantos pero esas deudas las voy a cancelar antes que se me acabe la vida terrenal.

Me parece muy mal, que ya tenga 21 años y aún me dé rabia estás cuestiones no resueltas en mi vida. Pero me juro a mí misma, que lo haré. Algún día lo haré.