Soliloquio Nocturno I

"Y harán un nido en mi memoria para abrigarme... y me recordarán que nunca debió existir, que no exisistió, que fue un intento despreciable de ser real"

Ayer descubrí lo excitante que me resulta releer a Mafalda, es casi orgásmico. Mafalda y Condorito me recuerdan mi infancia y hacen que mi mente formule preguntas de las cuales es difícil hallar respuesta, por ejemplo, me pregunto por qué no veia televisión, por qué leía los carteles y avisos cuando iba en un bus, tal vez nunca me percaté del fastidio que pude haber suscitado entre los mayores con tantas preguntas juntas. También alguien me habia dicho que esas cosas fueron las muestras tempranas de mi locura y que sin lugar a dudas soy una mujer "amorfa", no sé si se refería a mi cuerpo pasado de peso o a mi actitud y opinión frente algunas asuntitos. A los que me quieran regalar algo en Navidad les recuerdo que no me gustan las tarjetas con letra tipo timoteo, tampoco me gustan los afiches que venden en almacenes patéticos, y detestos los peluches, creo que ver peluches me da una previa sensación de alergia y de rasquiña nasal, en realidad eso es lo de menos, me parecen patéticos y punto. A los que le gustan ese tipo de regalos los respeto y a veces, también los tolero, depende mucho de la cantidad de idioteces que estén dispuestos a decir por segundo, (últimamente he analizado y a veces me convierto en un manojo de estupideces por segundo, logro asombrarme). Lo que si quiero es Rayuela, nueva, de Alfaguara en el mejor de los casos, leer a Cortázar es excitante, orgásmico y exasperante, bueno también es relajante y inalienante, es todo y nada; el punto es que necesito una Rayuela nueva.
Tengo que salir de lugares donde me siento sobrante, es una sensación extraña, deprimente por un lado y satisfactoria por el otro; me iré de donde me tenga que ir, lo primero que abandonaré es la U, extrañaré mis viajes en los Sobusa, con buena brisa en la cara, buena música en la mente y buenas situaciones ideales imaginadas, pero cuando hay que irse uno se va, a menos que decida ir a la U como de costumbre y sentarme en los salones a leer sola, es una opción, siempre hay una opción cuando no se quiere salir.
Decidí amar hasta un límite temporal y "disfrutar" de ese amor para después reemplazarlo por otro no menos importante, lo conseguí y me funcionó. Con otros me fué un tanto mal, amar y encontrar es algo complicado, el amor siempre vuelca la vista, siempre da otro panorama. De igual forma añoro las noches abrazas a ti, y extraño tu compañia. Te amo, ese es el problema.
No intento congraciarme con nadie, pero el sentimiento de extrañeza es evidente, tanto que me toca escribir monólogos, y aunque los extraño soy conciente de lo no conveniente que sería su regreso. Hay amigos y amigas que quiero, a la distancia, a la lejania, a la ignorada, a no hablarle, a la rabia y a la decepción.
He recordado mis tiempos anteriores, hay un pasado del cual no me siento orgullosa pero no oculto, por que a diferencia de otros aprendí la lección; también hay pasado fugaz, una adolescencia bien vivida y una juventud disfrutada; ahora las cosas son diferentes, la Vida me ha cambiado, a tal punto que hay libertades dentro de mi libertad que no me daré por respeto a la experiencia que temprano llegó y para quedarse. Ser maestra me agrada, al punto de trabajar por gusto, ya no lo haría, las necesidades apremian, pero sí que lo disfruté.

Lo del equipo no volvió a funcionar, ni siquiera por que se intentó intentarlo mil novecientas noventa y nueve veces, con reunión o sin reunión.
Me quedé sin amigo y me gané un galán, es decir perdí.
Me quede sin amigo enamorado, insisto, perdí.
Creo que volví a disfrutar la danza, ese sueño frente a un espejo o en un sitio de baile nocturno. Me encanta bailar, a veces se me olvida. Me encanta el sabor de las madrugadas, recuerdo como las saboreaba cuando terminaba de bailar y lo bien que me hacia caminar agarrada de mano o en su defecto suelta de corazón...
Bueno, bienvenido sea el 2013... ¡Señor siempre supé que no iba a acabar el mundo! ¡ Te amo!
Creo que desordené la cama, pero bueno así se quedará, dormiré entonces, el sol amenaza con salir y mis ojos, que conociendo la verdad les da igual la luz encendida o apagada, recuerdan lo mal que les iba cerrados. Pondré fotos de gente en mi blog, pero que al igual que la gente, la situación sea relevante, pero al igual que la gente, el cariño de entonces sea recordado, recordado en su entonces y olvidado hasta entonces.

Naranja Roja
31 de Noviembre del 2012

1 comentario:

Deivi a.k.a El Escribidor dijo...

Querida Naranja Roja: Cuando la Vida llega, generalmente todo cambia. En esta nueva vida, las libertades o la carencias de éstas tienen que ver con Él.
Me gustan esas fotos, pero yo, miedoso como siempre, prefiero no estar adscrito al pasado fotográfico; todo por una cuestión de la vejez, me imagino yo.

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